cabecera

Ernesto Pedrosa “Me enorgullece estar en este acto porque otorga máxima importancia y confianza en las personas, para someter a revisión los sistemas públicos vigentes”

11 04 2014. Categorías: Discursos, Discursos 2014

O presidente do Consello Social, Ernesto Pedrosa, acudiu o acto inaugural das XI Xornadas Sociedade e Dereito o pasado 9 de abril, onde pronunciou este discurso:

XORNADAS SOCIEDADE E DEREITO

Intervención D. Ernesto Pedrosa Silva

Buenas tardes

Alcalde de Ourense, presidente de la Diputación (o del gobierno provincial, la nueva nomenclatura que tanto se utiliza ahora), decano del Colegio de abogados, profesores de la UVigo, a todos los presentes…….

Tengo que comenzar diciendo que me complace y me enorgullece estar en este acto. Primero, porque otorga máxima importancia y confianza en las personas, en sus conocimientos y en sus bondades, para someter a revisión los sistemas públicos vigentes; y porque plantea debates abiertos sobre las zonas actualmente más convalecientes y sombrías –pero también más necesarias- para convivir. En segundo lugar, porque una simple lectura del programa refleja que las dolencias sociales de estos tiempos están bien identificadas, y que serán tratadas desde posiciones de reconocido prestigio y ventajosa pluralidad. Y finalmente, me enorgullece también porque revela una determinación decidida por salir de la  incomodidad y la sospecha colectiva cuanto antes, y porque afronta con determinación la búsqueda de alternativas, o cuando menos intenta evitar las amenazas y los riesgos del inmovilismo como el que ya en su época advertía Schopenhauer “si te paras a mirar por mucho tiempo un abismo, el abismo también mirará dentro de ti”.

El profesor José Agustín González-Ares alcanza en esta edición de las Jornadas un hito en la formación extra-académica. Su contribución es generosa y de extraordinario valor. Y coloca a la Universidad –a excepción hecha de sus obligaciones- en la más alta de sus responsabilidades, que, como presidente del Consello Social,  podría resumir en la búsqueda de una universidad que propicie la formación plena; que genere ideas y valores nuevos, capacidad crítica, potencia de pensamiento y ciudadanos creativos y emprendedores. Que se atrevan a saber, como decía Horacio

Y eso es así porque en estos tiempos de turbulencias y distracciones debemos estar atentos para que la universidad no pierda lo que le es esencial: su carácter de pública, su condición abierta y el esfuerzo preciso por mantener la máxima calidad. Y desde la sociedad debemos estar atentos y estimular estas aportaciones porque el sistema universitario público ha sido clave en momentos críticos y en los cambios de época, y volverá a serlo. Debe volver a serlo. No es solo por el empleo, no es solo por la economía, es también –y sobre todo- por el valor social del conocimiento, donde las universidades tienen ahora el mayor reto para influir en el modelo de mundo que está por llegar, porque toda evolución y avance social se debe al conocimiento, justamente lo que las universidades forjan sin distinción como una gran factoría de esperanzas y soluciones. Una factoría abierta, innovadora y crítica.

En el Consello Social de la UVigo somos conscientes de ser un órgano de gobierno y tenemos una implicación firme con esa responsabilidad, sobre todo con la que nos encomienda que la universidad y la sociedad hagan planes conjuntos y tengan horizontes compartidos. Y esto es así, más que nunca, en esta etapa histórica, en la que la universidad, en el nuevo escenario,  ha de asumir su liderazgo y ha de redefinir  un nuevo modo de relacionarse con su entorno. Actos como este profundizan en una universidad tan inexplorada como imprescindible para afrontar tiempos difíciles.

Así pues, no puede seguir habiendo discursos de sospecha y desconfianza entre la Sociedad yla Universidad. Paralos Consellos Sociais es una obligación y una vocación poner en contacto a ambas partes y eliminar las zonas oscuras. Y esto no será posible mientras la oferta universitaria y las necesidades sociales no se aproximen. Con equilibrio y por caminos limpios. En los que la educación se base en el aprendizaje. En los que la investigación y la transferencia que nace en la universidad convierta a la institución en agente de producción y generador de riqueza….pero sin olvidar nunca la formación humanística y la labor de cohesión social que también corresponde a la educación superior; para evitar desigualdades en la vertiginosa sociedad del conocimiento; para dar respuesta a problemas reales;  para crear espacios para la reflexión y la creatividad en una sociedad justa y de progreso;  para la mejor comprensión del complejo mundo que habitamos y de las simas morales que asoman; y para crear escenarios nuevos y desterrar prácticas democráticamente insalubres.

La universidad hace bien cuando interviene en los procesos educativos abiertos fuera de las aulas y de las edades estudiantiles convencionales. Y tiene una responsabilidad especial con su entorno, con nuevas metodologías docentes orientadas al aprendizaje durante toda la vida, con la actualización de conocimientos y con las competencias. En actos como este  es posible debatir, descubrir, compartir, aplicar, comunicar,  aprender, intercambiar, reflexionar  y forjar cultura. Pero además, por si esto no fuera suficiente, fortalecen la cohesión social, la identidad colectiva y las dinámicas positivas.

En encuentros como este se reconocen los esfuerzos  divulgativos de la Universidad para que su trabajo y su aportación al colectivo social sean reconocidos, apreciados y –sobre todo- valorados.  Son actos sustentados en la indudable autoridad del mundo universitario a la hora de informar y formar, en los que se construye conocimiento nuevo y experiencias que no se pueden estudiar en las aulas. Actos en los que todos somos alumnos de una causa colectiva, de un bien común y de un mundo mejor.

Muchas gracias a la dirección y al comité científico de las Jornadas, muchas gracias a quienes impartirán aquí sus conocimientos, y enhorabuena a todos los demás que tendremos quien nos acompañe y nos dibuje un horizonte alternativo  a quedarnos inmóviles ante la fatalidad del abismo demasiado tiempo.

 Muchas gracias.